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miércoles, 3 de junio de 2015

Operación pañal


Se acerca el verano (The summer is coming!!). Se considera la mejor época para quitar el pañal, para inicial a los peques en el uso del orinal.

Lo primero que hay que tener bien claro es que cada niño es único, y no hay una edad específica en el desarrollo de los peques. Como no es el tema ahora, no voy a profundizar en ello, pero es algo que hay que tener en cuenta.

El caso es que cuando vayan a entrar en el cole de mayores (en infantil), es necesario que dominen el control de esfínteres (tampoco voy a entrar a comentar lo desacuerdo que estoy con esto....).

Imagen de Creative commons. 
Yo os voy a contar un poco como fue nuestra experiencia con Canijilla. Una semana antes de cumplir 2 años, un día de muchísimo calor, nos dijo que ya no quería llevar pañal. Se daba tirones, y se los quitaba ella sola, así que decidimos probar, nada convencidos por cierto. Compramos un orinal muy mono, tan mono que lo eligió ella (rosa, para variar). Y nos metimos de cabeza en la "operación pañal".

Los tres primeros días, cada hora, la sentábamos en su orinal para que hiciera pipí. Tuvimos muchas fugas, pero pronto salió de su boquita el primer aviso ¨mamá pipiiiiiii". Os podéis imaginar que fiesta le hicimos, con música incluida (una cancioncilla que su papá se inventó y que resultó ser bastante pegadiza).

A partir de ahí la cosa fue rodada... si pasado un rato no había pedido pipí, pues al orinal que iba. Tuvimos muy pocos escapes los primeros días, aunque durante los siguientes meses, en alguna ocasión, nos enfrentamos a días en los que todos los pipís se los hacía encima. 

El tema de la caca fue otro cantar. Canijilla ha sido siempre bastante estreñida, aunque reformábamos la ingesta de fibra, en alguna ocasión, se hizo daño al hacer caca. Y entramos en un círculo vicioso, cuando tenía ganas se aguantaba por miedo al dolor, y al final terminaba haciéndose más daño. Hasta se hizo una fisurilla. Acudimos al pediatra y con medicación hemos conseguido que ya no se aguante, aunque nos costó bastante más que pidiera caca para ir al baño. Al principio sólo era por observación, cuando la notábamos con el gesto apretado, ya sabíamos lo que tocaba. Pero como es una caja de sorpresas, de la noche a la mañana, sin aviso, empezó a pedir caca. 

Y en ello estamos, ya lo tiene casi todo controlado, aunque algunas veces se le escapa "el puntillo". Esto sucede sobre todo cuando está entretenida, jugando. Además ha empezado a ir solita al baño, aunque aun no controla mucho el tema de limpiarse sola, ya domina muy bien el quitarse la ropa. 

¿Cómo lo hicisteis vosotros?.
 ¿Os resultó muy complicado?


Best wishes

Alejandra

sábado, 16 de mayo de 2015

Cambio de armarios

Ya ha llegado el calor, y ni siquiera ha avisado. Ha sido así, de golpe, sin dar indicativos de su llegada. Nadie diría que hace bien poco estaba nevando (donde yo vivo, interior de Granada, el 25 de marzo cayó una nevada del copón). Sin transición, hemos pasado del gélido invierno a un caluroso verano... y yo me pregunto ¿es que este año no ha querido aparecer la primavera?. Pues se ve que no, que pasaba de participar.

Y como cada vez que se cambia el tiempo, llega el temido cambio de armarios. No hay cosa que yo más odie, de verdad. Recuerdo que hace años hasta me hacía ilusión ver la ropa que no me había puesto durante unos meses. Pero este último me ha dejado exhausta, cansada y deseando que el verano aguante hasta noviembre (y eso que soy mucho más de frío).

Creative commons
El caso es que lavar y planchar toda la ropa de una temporada entera es una de las peores torturas que existen. Y si le sumamos el tamaño de la ropa de la Canijilla, ya le ponemos la guinda al pastel. 

Pero no sólo es lavar y planchar, luego queda guardar y ordenar. Si tienes mucho espacio la tarea es más fácil. Si por el contrario, en el mismo armario tienes que ordenar la ropa vuestra y la de la niña, la cosa cambia. Ahora me sirven las tardes enteras jugando al Tetris, porque si no aprovechas bien el espacio, simplemente no cabe. 

La tarea se complica, cuando te das cuenta que la ropa de invierno, aunque recogida debidamente, ocupa el triple que la que acabas de colocar. Entonces te ves llenado hasta bolsas de viaje, porque no hay manera posible de guardarlo todo. Suerte que este año tenemos alquilado un trastero. Aun así, siempre recurro a las bolsas a las que se les quita el aire con la aspiradora. Yo no se como lo hago, pero al segundo uso ya me las he cargado. 

Y aún no hemos terminado, que faltan los zapatos. Menos mal que el cambio a verano es más fácil en lo que a calzado se refiere. Todas mis sandalias ocupan lo mismo que unas botas de mi marido, sin exagerar, cuando llegue el momento de sacar de nuevo las botas, me acordaré de estas palabras.

En conclusión, es tormentoso hacer el cambio de ropa de los armarios. Es como el cambio de horario, te deja una semana totalmente descolocada. 

¿Os pasa a vosotros? ¿Os gusta o lo odiáis?. Ya me vais contando.

Best wishes!!

Alejandra