Si a estas alturas os confieso
que me encanta leer, creo que ninguno de vosotros os sorprenderíais, más que
nada por todas las reseñas que escribo.
Pero no siempre fue así, es más creo que si
cuando era pequeña le hubiéramos preguntado a mi madre, ella no apostaría por nada del mundo a
que su hija mayor de adulta fuera capaz
de leer el volumen de libros que me leo al cabo del año; os puedo asegurar que
fue ya en la adolescencia cuando empecé a cogerle gusto a esto de la lectura,
antes por no leerme, no me leía ni los obligatorios del colegio, era mi santa
madre la que una semana o dos antes de tener que entregar el puñetero trabajo se
leía el libro y luego me lo contaba para que pudiera hacerlo ¡¡SANTA PACIENCIA
LA DE MI MADRE!!, pero si algo se caracteriza mi familia es por la tenacidad (aunque creo que
en eso yo me llevé ración doble), y al final consiguieron que me empezara a
gustar la lectura.
En mi casa siempre estaba el mueble del comedor
lleno de libros, y si ya te ibas a casa
de mi tía ¡¡eso era la biblioteca
general del pueblo!!, las estanterías de mi
tía eran repletas de libros, que no cabía absolutamente nada más, bueno… exceptuando la
estantería de las películas Disney de
mi primo, muchas heredadas por la que
aquí suscribe. Aún así me costó como ya os he dicho que me aficionara a la
lectura, aún viendo a mi madre cuando
podía con un libro en las manos, a mi tía cuando no tenía clientas en la
peluquería sumergiéndose en las páginas de cualquier novela, ¡¡aún así me
costó!!
Por eso, porque sé cómo fue
conmigo, porque sé que no solo el
ejemplo de ver leer a los mayores y a la
gente de tu entorno hace que te aficiones a la lectura, y porque me encanta ver a mi hija coger un
cuento o mi reader y hacer como que lee, quiero acercaros algunas
cosillas que aparte de que os vean leer en casa, os pueden ayudar a que
vuestros peques se aficionen a la lectura. Aunque como todo en esta vida,
depende del peque o la peque.
Lo primero es Leer!!, vaya… no os
he descubierto nada nuevo eh??. No me
refiero a coger un libro y leerlo, no,
me refiero a coger un libro y leérselo a
nuestro pequeño, a día de hoy, a la bichi le hemos leído no solo cuentos
típicos infantiles, sino también mi marido le ha leído el libro de viaje al
centro de la tierra, o le he leído no sé ya las veces el libro del Mago de Oz
(libro que le encanta porque se lo regaló su tito Naxio), sí, lo sé, son
lecturas que para la edad de mi hija no suelen ser las más lógicas, pero es que
no es que sea lógico o ilógico, es que vea que lees, sobre todo, ¡¡que le
lees!!, por eso lo primero es leer.
Lo segundo que nosotros hacemos,
es que todos sus libros están siempre al alcance de su mano, es decir, no
tenemos los cuentos, o los libros en una estantería de decoración, los libros
están a su altura, para que ella los abra, los vea, para que cuando era más
pequeña los chupeteaba, en definitiva para que no sea un elemento decorativo
más, sino que experimente con ellos.
Otra cosa que hacemos mucho es
llevarla a cuenta cuentos, sobre todo a los cuenta cuentos de la biblioteca
general de aquí de Málaga, luego siempre nos pasamos un ratito por la sala de
los cuentos y ella decide cual llevarse,
sea el que sea, es su decisión, puntualizo esto porque la gente se extraña de
que yo no vaya detrás de ella diciéndole “miraaa que chuuuulooo…”, no, como en
casa dejo que experimente, que los abra, los vea, y que decida si nos llevamos uno, dos o
ninguno.
Por último, una cosa que le
encanta que hagamos, y sobre todo a mí
me encanta ver cómo lo hace, es darle el cuento y decirle ¿me lo lees tú? y
ella con su media lengua de trapo, viendo los dibujos se inventa los cuentos, y hace como que lee, si tenéis oportunidad ¡¡probadlo!! ¡¡Es increíble
lo que cambia el cuento!!
Y vosotros ¿Cómo fomentáis la lectura?
BESAZOS BICHEJOS ENORMES
Verónica
